Durante mucho tiempo hemos tenido una especie de barrera mental. Si pensábamos en metal, pensábamos en «fuera»: en la verja del jardín, en los barrotes de seguridad o en ese portón que aguanta lluvias y granizos. Parecía que el hierro tenía prohibida la entrada a los salones, como si fuera demasiado rudo para convivir con […]
